Juristas muy legos

Está visto que tenemos jueces, magistrados, fiscales, letrados, licenciados o graduados y demás eruditos del Derecho por encima de nuestras posibilidades. A tenor de lo ocurrido en Aranda de Duero este fin de semana y de las recurrentes manifestaciones que, de un tiempo a esta parte, se producen tras determinadas sentencias, en este país de lo poco que estamos sobrados es de resabiados juristas. Resultan tremendamente preocupantes las declaraciones que, durante las últimas jornadas, se están vertiendo, no sólo en la polémica concentración, sino en los medios de comunicación y en las redes sociales. «Sale más barato un homicidio que una violación», desconocen quienes emplean tal ‘argumento’ demasiadas cuestiones de la técnica penal, pero sobre todo que -según la resolución judicial- los sujetos no cometieron un único delito. «Se basa todo en la declaración de la víctima», pues como en la mayoría de los crímenes que suceden en el ámbito privado. Aunque también existan periciales. «Les han arruinado la vida». Imagínense a las víctimas. «Ella consintió», pero era menor de dieciséis. «Las versiones son contradictorias», «es una vendetta contra-manadas», «para contentar a la presión mediática» e infinidad de alegatos amparados sólo por la libertad de expresión, pero que no se sustentan en ningún razonamiento procesal. No seré yo la que dicte sentencia, desconozco si se extralimitan las penas o si las circunstancias concurrieron, pues para eso tenemos a numerosos profesionales dedicados a ello. Pero me aterra enormemente el continuo cuestionamiento del sistema judicial. Me cabrean los analistas sin criterio ni mínimo conocimiento. Los replicadores de disparates, los seguidores de los anteriores y los que escuchan en el bar y reproducen sin pudor. Dudo mucho de los intrépidos lectores de sentencias superventas pero que carecen de cultura legal y de estos nuevos ‘juristas’ pancarteros que, en realidad, son muy legos.