¿Cómo puedes evitar las llamadas de las teleoperadoras?

Harto de que te despierten de la siesta para venderte un bronceador de pies? ¿Te exasperan las llamadas un domingo por la tarde para venderte un seguro de vida cuando al ver el lunes tan cerca lo único que quieres es morirte? A todos nos han interrumpido nuestro placentero descanso o nos ha sonado el teléfono en el más inoportuno de los momentos para interrogarnos sobre los servicios que tenemos contratados e intentar colarnos otro todavía peor. Ni derecho a la intimidad ni nada, te preguntan de todo, dónde vives, cuántos hijos tienes, en qué trabajas y si sufres una precoz caída de pelo. Pero me alegra informarte de que ¡tenemos la solución.

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